sábado, agosto 21, 2010
Greenversations » Working for Environmental Justice
Trabajando por la Justicia Ambiental
Escrito por Lisa García, Asesor Superior de la Administadora de la EPA
Greenversations » Working for Environmental Justice
Interview With Anwar Iqbal of Dawn TV
Entrvista a la Secretaria de Estado Hillary Clinton
Sobre las inundaciones en Pakistán
Interview With Anwar Iqbal of Dawn TV
viernes, agosto 20, 2010
Greenversations » Science Wednesday: Bringing the Outdoors In
Miercoles de Ciencia:
Por Cathryn Courtin
Excelente artículo
Greenversations » Science Wednesday: Bringing the Outdoors In
jueves, agosto 19, 2010
Escrito por Sabina Berman
Si se legaliza la mariguana
1.
El presidente Franklin D. Roosevelt se
inclinó para firmar el documento que
anulaba la prohibición del alcohol y a
continuación dijo: “Creo que este es un
buen momento para beber una cerveza”.
Cosa que su gabinete pasó a tomar
en un salón contiguo, mientras en los
speakeasies del país, un minuto antes
clandestinos, ahora legales, cientos de
miles de ciudadanos alzaban sus copas
y las chocaban para brindar.
Así terminó la guerra contra el alcohol
en Estados Unidos. Con el clinc de un
brindis y no con el bang de un disparo.
Fue un alivio el fin de aquella guerra
que no disminuyó el consumo del
alcohol y sí elevó el poder económico
y balístico del crimen organizado. Una
guerra que mató inútilmente a miles,
que no moralizó al país, como soñaron
los prohibicionistas, y en cambio sí destruyó
la industria de las bebidas alcohólicas,
antes floreciente en California.
Si se legaliza la mota en México durante
el mandato del presidente Calderón, no
lo veremos prender un carrujo en un gesto
de reconciliación de la autoridad con la
yerba. Sería demasiado incongruente. Pero
si es otro el presidente mexicano quien firma
su legalización, y eso no es improbable,
debiera hacer el gesto de encender el carrujo
porque la mota se debería volver una industria.
Todavía más: se debería volver una
importante exportación.
Tal y como al cabo de la extinción
de su prohibición, y al cabo de una década
de cultivo paciente y esmerado
de los viñedos de Kansas y California,
las bebidas alcohólicas se fueron volviendo
para Estados Unidos. Por cierto,
tal y como sucederá en California si
en noviembre se legaliza la mota. Con
amplios campos ya cultivados de mariguana,
con sistemas de distribución ya
bien establecidos, California se volverá
probablemente en noviembre el primer
exportador mundial de la yerba.
Es una lástima. Históricamente a nosotros
nos debiera haber correspondido esa
ganancia económica. Fue en México en
donde la mariguana se consumió en tiempos
precolombinos con reverencia, en usos
medicinales, afrodisiacos y religiosos.
Si la mariguana se legaliza en México,
es decir: si su cultivo y empaquetamiento
y tráfico se legalizan, porque su
consumo no es ahora ilegal, el gobierno
se equivocaría al esquinar su venta en
farmacias, como opinan los pudibundos
que debiera hacer. Decirle sí a la mota
debería decirle sí, completamente. Decirle
sí a la yerba que los aztecas llamaron
santa, debiera ser un sí que implique
el impulso a su cultivo y exportación.
2.
Y sin embargo, luego de la legalización
de la mariguana, ahí seguiría el crimen
organizado. Sus ingresos afectados brutalmente,
claro. El tráfico de mariguana
representa, según algunos expertos como
Luis Astorga, la parte mayoritaria de sus
ingresos, pero la otra parte se calcula entre
10 y 25 billones de dólares.
El crimen organizado seguirá robando,
secuestrando y extorsionando, las
actividades criminales que realmente
afectan a la población. Seguirá infiltrado
en las policías del país. Seguirá infiltrado
en la política. Seguirá matando periodistas.
Seguirá mandando como la más
alta autoridad en regiones completas del
país. Ahora manda en una cuarta parte,
a decir del general de división Luis Garfias,
y en esa cuarta parte del territorio
nacional se atrincheraría, probablemente,
radicalizando su violencia.
Desmantelar el poder del crimen
para robar, secuestrar, extorsionar a la
población y corromper al Estado debió
haber sido el objetivo de esta guerra desenfocada
que vivimos en México. Si la
mariguana se legaliza, la guerra debiera
continuar, ahora sí focalizándose en eso
que importa. Y debiera ser una guerra
que ahora sí emplee las fuerzas que el
Estado posee y el crimen no.
Ahora sí el Estado tendría que planificar
la guerra antes de emprenderla,
y planificarla con inteligencia. Es decir,
sabiéndolo todo sobre el poder del enemigo.
Debiera antes de la guerra bloquear
sus abastecimientos de dinero y
armamento. Es decir, pactar con la banca
internacional el congelamiento de las redes
económicas del narco y pactar con
Estados Unidos la no venta de armamentos
a mexicanos. Y debiera antes de la
guerra limpiar a las policías. Según cálculos
del primer secretario de Seguridad
Pública de México, Alejandro Gertz Manero,
hoy uno de cada dos policías mexicanos
está en las nóminas del crimen.
3.
Finalmente, si se legaliza la mariguana
y fumarse un chubi se vuelve tan normal
como tomarse un martini, ahí seguirá
el infierno de la adicción.
Es una ilusión suponer que la legalización
de la mariguana no aumentará
su consumo y su abuso. Simplemente las
experiencias internacionales refutan ese
optimismo. En Holanda, al legalizarse
la mariguana, el consumo se elevó a la
estratosfera y una generación de adolescentes
quedó marcada por la indolencia
a la que conduce la mariguana cuando se
consume a diario. En Estados Unidos el
fin de la prohibición del alcohol condujo
a un aumento exponencial del alcoholismo
que dio origen a la creación de miles
de clubes de Alcohólicos Anónimos.
Es verdad lo que ahora empieza a
decirse con ligereza: la adicción a la mariguana
y a otras sustancias es un problema
de salud personal que no amerita una
guerra civil. Pero también es verdad que
la educación respecto al uso y abuso de
sustancias de efectos químicos considerables
debiera ser un problema de Estado.
Si se legaliza la mariguana, es deber
del Estado reeducar a la población sobre
la mariguana.
La mariguana no es el diablo, como
este gobierno se afanó en convencernos.
Pero si los aztecas la llamaron la yerba
santa fue porque sabían en qué medida
y cómo ingerirla, para propiciar sus éxtasis
y esquivar sus infiernos. ●
Si se legaliza la mariguana
1.
El presidente Franklin D. Roosevelt se
inclinó para firmar el documento que
anulaba la prohibición del alcohol y a
continuación dijo: “Creo que este es un
buen momento para beber una cerveza”.
Cosa que su gabinete pasó a tomar
en un salón contiguo, mientras en los
speakeasies del país, un minuto antes
clandestinos, ahora legales, cientos de
miles de ciudadanos alzaban sus copas
y las chocaban para brindar.
Así terminó la guerra contra el alcohol
en Estados Unidos. Con el clinc de un
brindis y no con el bang de un disparo.
Fue un alivio el fin de aquella guerra
que no disminuyó el consumo del
alcohol y sí elevó el poder económico
y balístico del crimen organizado. Una
guerra que mató inútilmente a miles,
que no moralizó al país, como soñaron
los prohibicionistas, y en cambio sí destruyó
la industria de las bebidas alcohólicas,
antes floreciente en California.
Si se legaliza la mota en México durante
el mandato del presidente Calderón, no
lo veremos prender un carrujo en un gesto
de reconciliación de la autoridad con la
yerba. Sería demasiado incongruente. Pero
si es otro el presidente mexicano quien firma
su legalización, y eso no es improbable,
debiera hacer el gesto de encender el carrujo
porque la mota se debería volver una industria.
Todavía más: se debería volver una
importante exportación.
Tal y como al cabo de la extinción
de su prohibición, y al cabo de una década
de cultivo paciente y esmerado
de los viñedos de Kansas y California,
las bebidas alcohólicas se fueron volviendo
para Estados Unidos. Por cierto,
tal y como sucederá en California si
en noviembre se legaliza la mota. Con
amplios campos ya cultivados de mariguana,
con sistemas de distribución ya
bien establecidos, California se volverá
probablemente en noviembre el primer
exportador mundial de la yerba.
Es una lástima. Históricamente a nosotros
nos debiera haber correspondido esa
ganancia económica. Fue en México en
donde la mariguana se consumió en tiempos
precolombinos con reverencia, en usos
medicinales, afrodisiacos y religiosos.
Si la mariguana se legaliza en México,
es decir: si su cultivo y empaquetamiento
y tráfico se legalizan, porque su
consumo no es ahora ilegal, el gobierno
se equivocaría al esquinar su venta en
farmacias, como opinan los pudibundos
que debiera hacer. Decirle sí a la mota
debería decirle sí, completamente. Decirle
sí a la yerba que los aztecas llamaron
santa, debiera ser un sí que implique
el impulso a su cultivo y exportación.
2.
Y sin embargo, luego de la legalización
de la mariguana, ahí seguiría el crimen
organizado. Sus ingresos afectados brutalmente,
claro. El tráfico de mariguana
representa, según algunos expertos como
Luis Astorga, la parte mayoritaria de sus
ingresos, pero la otra parte se calcula entre
10 y 25 billones de dólares.
El crimen organizado seguirá robando,
secuestrando y extorsionando, las
actividades criminales que realmente
afectan a la población. Seguirá infiltrado
en las policías del país. Seguirá infiltrado
en la política. Seguirá matando periodistas.
Seguirá mandando como la más
alta autoridad en regiones completas del
país. Ahora manda en una cuarta parte,
a decir del general de división Luis Garfias,
y en esa cuarta parte del territorio
nacional se atrincheraría, probablemente,
radicalizando su violencia.
Desmantelar el poder del crimen
para robar, secuestrar, extorsionar a la
población y corromper al Estado debió
haber sido el objetivo de esta guerra desenfocada
que vivimos en México. Si la
mariguana se legaliza, la guerra debiera
continuar, ahora sí focalizándose en eso
que importa. Y debiera ser una guerra
que ahora sí emplee las fuerzas que el
Estado posee y el crimen no.
Ahora sí el Estado tendría que planificar
la guerra antes de emprenderla,
y planificarla con inteligencia. Es decir,
sabiéndolo todo sobre el poder del enemigo.
Debiera antes de la guerra bloquear
sus abastecimientos de dinero y
armamento. Es decir, pactar con la banca
internacional el congelamiento de las redes
económicas del narco y pactar con
Estados Unidos la no venta de armamentos
a mexicanos. Y debiera antes de la
guerra limpiar a las policías. Según cálculos
del primer secretario de Seguridad
Pública de México, Alejandro Gertz Manero,
hoy uno de cada dos policías mexicanos
está en las nóminas del crimen.
3.
Finalmente, si se legaliza la mariguana
y fumarse un chubi se vuelve tan normal
como tomarse un martini, ahí seguirá
el infierno de la adicción.
Es una ilusión suponer que la legalización
de la mariguana no aumentará
su consumo y su abuso. Simplemente las
experiencias internacionales refutan ese
optimismo. En Holanda, al legalizarse
la mariguana, el consumo se elevó a la
estratosfera y una generación de adolescentes
quedó marcada por la indolencia
a la que conduce la mariguana cuando se
consume a diario. En Estados Unidos el
fin de la prohibición del alcohol condujo
a un aumento exponencial del alcoholismo
que dio origen a la creación de miles
de clubes de Alcohólicos Anónimos.
Es verdad lo que ahora empieza a
decirse con ligereza: la adicción a la mariguana
y a otras sustancias es un problema
de salud personal que no amerita una
guerra civil. Pero también es verdad que
la educación respecto al uso y abuso de
sustancias de efectos químicos considerables
debiera ser un problema de Estado.
Si se legaliza la mariguana, es deber
del Estado reeducar a la población sobre
la mariguana.
La mariguana no es el diablo, como
este gobierno se afanó en convencernos.
Pero si los aztecas la llamaron la yerba
santa fue porque sabían en qué medida
y cómo ingerirla, para propiciar sus éxtasis
y esquivar sus infiernos. ●
martes, agosto 17, 2010
domingo, agosto 15, 2010
sábado, agosto 14, 2010
viernes, agosto 13, 2010
Documento Sansón y Dalila - Mi corazón se abre a tu voz - grupos.emagister.com
Buenas noches a todos ustedes:
Sansón y Dalila, es una ópera en tres actos con música del compositor francés Camille Saint-Saëns , basado en el Libro de Los Jueces del Antiguo Testamento.
Tuvo que esperar varios años para logar estrenarla,debido a que la Iglesia consideraba improcedente llevar un tema Bíbllico a la ópera
La acción se desarrolla en Israel, durante la ocupación filistea, en la época de los Jueces. El Acto I transcurre en Gaza. En una plaza junto al templo de Dagón, un grupo de judíos se lamenta de su derrota y de la opresión que padecen en manos de los filisteos.
Los judíos oran pidiendo a Dios su liberación, dirigidos por un anciano. Dalila, con un séquito de doncellas filisteas, llega para rendir homenaje a los victoriosos judíos . Sansón pide a Dios que proteja la debilidad que siente por ella, y el anciano le exhorta a que deje a la doncella. Después de una danza de las sacerdotisas, Dalila se dirige cálidamente a Sansón.
En el Acto II Dalila está en su casa, en el fértil valle de Sorek, pensando en el poder que ejerce sobre Sansón, al que nunca amó, y en tenderle una trampa en favor de los filisteos .
El Sumo Sacerdote pide a Dalila que averigüe el secreto de la fuerza de Sansón. Sale el Sumo Sacerdote y Dalila entra en su casa con el temor de haber perdido su influencia sobre Sansón y que éste no regrese.
Pero Sansón vuelve, arrastrado hacia Dalila por una irresistible fuerza. Sus pensamientos siguen centrados en la libertad de su pueblo, mas habla a Dalila de amor y de la pasión que siente por ella:"Mon coeur s'ouvre a ta voix" ("Mi corazón se abre ante tu voz").
Les dejo la traducción y el aria en la voz de la maravillosa Contralto : Elina Garranca,deseando que les guste.
Muchas gracias.
Elia.
Traducción
¡Mi corazón se abre a tu voz
como se abren las flores
a los besos de la aurora!
¡Mas, ¡oh! mi bien amado,
para secar mis lágrimas,
deja que tu voz suene otra vez!
¡Dime que a Dalila
tú regresas para siempre!
¡Recuerda a mi ternura
las promesas de otro tiempo,
los juramentos que tanto amo!
¡Ah! ¡Responde a mi ternura!
¡Vierte sobre mí tu amor!
Del mismo modo que
las espigas de trigo
se ondulan
bajo la brisa ligera,
¡así vibra mi corazón,
consolado por tu amada voz!
La flecha es menos rápida
para llevar la muerte,
¡que tu amada
para llegar a tus brazos!
¡Ah! ¡Responde a mi ternura!
¡Vierte sobre mí tu amor!
Documento Sansón y Dalila - Mi corazón se abre a tu voz - grupos.emagister.com
Sansón y Dalila, es una ópera en tres actos con música del compositor francés Camille Saint-Saëns , basado en el Libro de Los Jueces del Antiguo Testamento.
Tuvo que esperar varios años para logar estrenarla,debido a que la Iglesia consideraba improcedente llevar un tema Bíbllico a la ópera
La acción se desarrolla en Israel, durante la ocupación filistea, en la época de los Jueces. El Acto I transcurre en Gaza. En una plaza junto al templo de Dagón, un grupo de judíos se lamenta de su derrota y de la opresión que padecen en manos de los filisteos.
Los judíos oran pidiendo a Dios su liberación, dirigidos por un anciano. Dalila, con un séquito de doncellas filisteas, llega para rendir homenaje a los victoriosos judíos . Sansón pide a Dios que proteja la debilidad que siente por ella, y el anciano le exhorta a que deje a la doncella. Después de una danza de las sacerdotisas, Dalila se dirige cálidamente a Sansón.
En el Acto II Dalila está en su casa, en el fértil valle de Sorek, pensando en el poder que ejerce sobre Sansón, al que nunca amó, y en tenderle una trampa en favor de los filisteos .
El Sumo Sacerdote pide a Dalila que averigüe el secreto de la fuerza de Sansón. Sale el Sumo Sacerdote y Dalila entra en su casa con el temor de haber perdido su influencia sobre Sansón y que éste no regrese.
Pero Sansón vuelve, arrastrado hacia Dalila por una irresistible fuerza. Sus pensamientos siguen centrados en la libertad de su pueblo, mas habla a Dalila de amor y de la pasión que siente por ella:"Mon coeur s'ouvre a ta voix" ("Mi corazón se abre ante tu voz").
Les dejo la traducción y el aria en la voz de la maravillosa Contralto : Elina Garranca,deseando que les guste.
Muchas gracias.
Elia.
Traducción
¡Mi corazón se abre a tu voz
como se abren las flores
a los besos de la aurora!
¡Mas, ¡oh! mi bien amado,
para secar mis lágrimas,
deja que tu voz suene otra vez!
¡Dime que a Dalila
tú regresas para siempre!
¡Recuerda a mi ternura
las promesas de otro tiempo,
los juramentos que tanto amo!
¡Ah! ¡Responde a mi ternura!
¡Vierte sobre mí tu amor!
Del mismo modo que
las espigas de trigo
se ondulan
bajo la brisa ligera,
¡así vibra mi corazón,
consolado por tu amada voz!
La flecha es menos rápida
para llevar la muerte,
¡que tu amada
para llegar a tus brazos!
¡Ah! ¡Responde a mi ternura!
¡Vierte sobre mí tu amor!
Documento Sansón y Dalila - Mi corazón se abre a tu voz - grupos.emagister.com
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